¿Quién soy yo para hacer esto?

Sobre mi copia

¿Quién soy yo para hacer esto?

Hola, mi nombre es Noelia Pacheco, y soy Copywriter

Si alguna vez has sentido el «síndrome del impostor», quizás te alegres de saber que vales mucho más de lo que muchos te han contado. Hoy me gustaría compartir contigo mi historia.

Toda la vida me he sentido una intrusa sin serlo

Teniendo los estudios universitarios, me sentía una intrusa cuando iba a entregar algún curriculum a las agencias de publicidad. Teniendo los conocimientos, me escondía detrás de la falta de experiencia… Con los años, me di cuenta de que lo que yo sentía no era intrusismo. Tenía otro nombre, estaba cagada de miedo. 

El miedo es un mal consejero

 Se mete en tu cabeza y no te deja avanzar. Te convence de que no eres lo suficientemente válido como para hacer algo, de que nunca serás capaz. Algunas personas lo llaman «pensamientos limitantes».

La primera vez que oí esta palabra, estaba pasando por un momento complicado.

¿Habéis oído alguna vez la expresión «feel blue»? Los ingleses la utilizan para decir que se sienten tristes, I feel blue… 

Iba de camino al trabajo en el autobús, cuando mirando Facebook, aparece un anuncio donde se habla de  «vivir de escribir» siendo copywriter (redactor persuasivo) y de esos «bloqueos mentales» que todos hemos sufrido en alguna ocasión. 

Algo se mueve dentro de mí

Seis años en un trabajo con una gran falta de reconocimiento hacia tu dedicación diaria son muchos años

He de decir que no me sentía así por parte de todos, compañeros maravillosos y algunos buenos clientes me apreciaban mucho, y yo a ellos. 

Más bien es esa sensación de sentirte cada día un poquito mas infravalorado (que triste es ser solo un número más, tanto para la bueno como para lo malo). 

Las cosas habían empeorado en los últimos meses, así que la sensación al ir a trabajar era cada vez más desesperante, como subir una cuesta infinita con una mochila cargada de piedras.

¿Te has sentido así alguna vez? Bienvenido al club

Hasta que un día ya no puedes más y te dices, si es que puedes, que la vida es demasiado corta como para estar sufriendo de esa manera. 

La vida es una sucesión de momentos, y decisiones

Septiembre de 2018. No me lo pensé más. 

Desempolvé mis apuntes de la universidad, que tantos años habían estado guardados en el cajón, junto con mi título universitario, que para poco más me había servido, hasta ahora.

¿Te acuerdas mamá de cuantas veces que me preguntaste? Gracias por enseñarme también que cualquier trabajo es respetable, si se lleva con dignidad. 

Escribir siempre fue mi pasión, tenía soltura y hasta gané algún que otro premio literario en la universidad. 

Tan solo había un problema. Yo venía de la era analógica, pero ahora, la publicidad se había transformado en todo un mundo digital.

Ser copywriter web era una profesión en auge. «Escribir para vender» en el mundo de Internet. 

Así que me dije; ¿por qué no?, y me embarqué en un primer curso de copywriting web donde aprendí cómo se gestiona el negocio del copywriting en Internet. Toda una aventura para alguien que consideraba el «emplazamiento de productos» la panacea publicitaria.

Yo ya sabía escribir, pero necesitaba sentar unas bases para poder dejar de sentirme como aquella «intrusa» de la que hablábamos al principio, ¿te acuerdas?. 

Así que continué trabajando mientras estudiaba por las noches y en mis pocos ratos libres. 

Los ojos de búho comenzaban a hacer mella en mis ojos, pero me gustaba tanto lo que estaba aprendiendo que ya nunca más pude dejarlo, estaba benditamente condenada.

En diciembre despedí a mi jefe

Si has trabajado alguna vez en el comercio, ya sabrás que en diciembre, literalmente, no tienes VIDA. 

No importa si tienes hijos ni familia. Vas a trabajar como un cabrón y sin descanso.

Vivimos en un mundo tremendamente consumista. Y esta era para mí, con diferencia, la peor época del año. 

Ya estaba terminando mi primer curso de copywriting online, y mi novio se encontraba trabajando en el extranjero con una beca. ¡Con lo que a mí me gusta viajar!, y ya llevaba tres meses sin verle. 

Así que no me lo pensé dos veces. El día 20 de noviembre fue mi último día en la empresa y el 24 lo sorprendía en el aeropuerto de Liverpool. 

Han sido las mejores navidades desde hacía AÑOS.

 ¿Y ahora qué?

Ahora ha comenzado una nueva etapa, una nueva vida. 

Ya no volveré a sentirme nunca más una intrusa porque NUNCA lo fui. El problema es que no disponía del valor suficiente como para reconocerlo. 

Toca trabajar más duro si cabe, para poder sacar adelante este proyecto, en el que me encantará poder ayudar a muchas personas que necesiten transmitir con palabras el valor de sus negocios.

Seguir viviendo y trabajando, pero esta vez, desde mis propios valores. 

Y joder, como me gusta. 

 Quien no es capaz de luchar por lo que quiere, te dirá que tú tampoco puedes hacerlo. 

Recuerda confiar siempre en ti y buscar en tu interior porque solo ahí, vas a encontrar lo que de verdad importa.

Gracias por estar al otro lado. ¿Nos seguimos leyendo?

Celebrando el comienzo de mi nueva vida. Liverpool, noviembre de 2018.

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6 Comments
  • Francisco

    23/02/2018at14:05 Responder

    Hola Noelia,

    Enhorabuena por este post.
    En muchas de las cosas que has comentado me siento muy identificado y destacaría el momento en que uno se siente especialmente libre, sin esa carga emocional que lleva ino arrastrando cuando siente que no esta siguiendo su propósito.

    Mucha suerte con tu nueva etapa. 🙂

    • Noelia Pacheco Castro

      23/02/2018at14:29 Responder

      Muchas gracias Francisco por tus palabras. La verdad es que cuesta mucho dar ese paso, siempre nos pueden las responsabilidades, los miedos, esos pequeños ladrones de felicidad que nos atacan al crecer. Quien fuera niño de nuevo para volver a ser libres sin miedos. Yo creo que todos tenemos un valor que nos hace únicos y diferentes. Y pienso luchar para hacérselo ver al mundo. Mil gracias 🙂

  • Alfonso Horta

    24/02/2018at09:11 Responder

    Hola Noelia,
    esto es algo normal, pero el impostor es alguien que engaña, que tiene un fin oscuro y malicioso… y creo hacer algo desde lo más profundo de tu corazón y con toda la pasión del mundo es lo más alejado de ser un impostor, de ser alguien que quiere engañar…la técnica y la práctica te irán dando la profesionalidad, pero en tu ánimo está dar lo mejor de ti misma a tus clientes, y eso nunca puede asociarse a algo negativo…
    Ahora a comerse el mundo..!

    • Noelia Pacheco Castro

      25/02/2018at19:56 Responder

      Gracias Alfonso por estas palabras tan bonitas y sinceras… Hay un momento en la vida de toda persona en la que algo nos hace «click», y nos damos cuenta de que es el momento de cambiar y ser valientes. Yo creo en el valor único que todos tenemos, sólo hay que buscarlo bien y olvidarnos del miedo, que nos consume y no nos deja avanzar.
      Muchos éxitos!!

  • Juanita Robles

    20/09/2020at05:15 Responder

    Wuow, leo esto y la piel chinita, estamos justamente en septiembre dos años después, y varios sentimientos que describes son totalmente compartidos… me da gusto que hoy septiembre 2020, al parecer tu decisión fue la mejor¡¡¡ Felicidades¡¡¡.

    • Noelia Pacheco Castro

      21/09/2020at18:36 Responder

      Hola Juanita

      ¡Muchas gracias por pasarte por el blog y dejarme tu comentario! Efectivamente, este mes hace ya tres años de aquella decisión y por el momento, muy feliz de haberla tomado. Me alegra servir de inspiración a otros. Un fuerte abrazo. Noe

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